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lunes, 12 de octubre de 2015

LA DISGRAFÍA O TRASTORNO DE LA ESCRITURA


Es la dificultad para la expresión escrita. Es una inhabilidad para traducir los pensamientos en símbolos y sonidos. Esta alteración, de igual manera, supone el control deficiente muscular utilizado para codificar letras y palabras.
Entre las características que identifican a un niño disgráfico cita la dificultad de trazar las letras con la orientación correcta, mezcla diferentes tipos de letras (script, mayúscula y cursiva), no respeta los márgenes, trabaja desordenadamente, borra con frecuencia, escribe con lentitud, agarra el lápiz inadecuadamente y tienen tensión muscular excesiva en la mano y el brazo.
CAUSAS
Las causas pedagógicas están relacionadas a una inadecuada enseñanza de la escritura a los zurdos y la deficiente adquisición de destrezas motoras; las causas pseudográficas se deben a trastornos perceptivos: audición, hipoacusia y dificultades en la visión.
Como indica su nombre, las causas mixtas reúnen a todas las anteriores de manera conjunta, se manifiesta con sudoración de la palma de las manos, sujeción inestable del lapicero, mala coordinación de los movimientos, lentitud en su ejecución y otros.
"El diagnóstico consiste en precisar el grado de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error del gráfico. Para este procedimiento se necesitará corregir diariamente las producciones del niño, destacando las fallas para reeducar con la ejercitación adecuada, de forma individual", expresa la especialista.
De León recomienda tres actividades para desarrollar en el niño disgráfico, algunas de las cuales se pueden trabajar fácilmente en la casa con el apoyo de los padres.
La primera es la caligrafía, destinadas al aprendizaje de las letras, al ligado y a la regularidad de la escritura, en otras palabras, a lograr una escritura rápida y legible. Por ejemplo, pedir al niño que haga una serie de ejercicios en un cuaderno de caligrafía. Muchas veces estos ejercicios ya vienen hechos en algunos cuadernos y basta con motivar al niño a desarrollarlos.
La segunda es la pintura, cuyo objetivo es desarrollar el agrado por la actividad gráfica y favorecer el hábito de una postura adecuada, la fluidez y distensión del movimiento motor. Por ejemplo, pedir al niño que haga un dibujo.
Consisten en modelar con plasticina o rellenar un dibujo, todo lo cual contribuye a la coordinación visomotora.
Finalmente, la especialista recomienda practicar la técnica escriptográficas, que pretenden mejorar las posiciones y movimientos gráficos. Por ejemplo, pedir al niño que haga trazos continuos con deslizamiento de todo el antebrazo y de la mano sobre la mesa, al escribir una tarjeta aprovechando instancias como la Navidad o el Día del Padre.
"Una actividad tan simple como ésta sirve para adoptar una postura correcta, distender el brazo y la mano y realizar un movimiento en forma regular y rítmica", concluye.
  
PROBLEMA DE CASOS
Un niño de 10 años cursando 5º de primaria. En la clínica donde nos facilitan este caso nos lo definen como una digrafía proyectiva, como consecuencia de una situación de estrés psicoafectiva.
Resultado de imagen de la disgrafia en niñosAnámnesis:  A continuación vamos a hacer una pequeña anamnesis familiar y personal que no podrá ser muy extensa ya que no se nos facilitaron muchos datos. Es un niño de 10 años que tiene una escritura bastante deficiente, en cambio los dibujos que realiza tienen una calidad aceptable. Este niño es de familia magrebí con una situación económica y cultural media baja. Son cuatro miembros en la familia, los padres, el hermano mayor de 16 años y él. La madre trabaja en carpas y el padre poniendo aparatos de aire acondicionado y calefacción. El padre se muestra de forma muy restrictiva con el niño, le coarta su libertad no pudiendo a penas salir de casa sin decirle qué va a hacer, dónde va a ir o con quién estará. La madre queda supeditada al padre habiendo una relación bastante machista. El problema se agrava al llegar su hermano y adoptar el rol del padre cuando este no está en casa, de forma que la situación se vuelve insostenible para el niño. Esto le provoca un problema emocional tan grave como para necesitar apoyo psicológico además de la rehabilitación de la escritura, que está causada por el problema emocional provocado por su familia. En cuanto a su personalidad, podemos observar a partir de las pruebas realizadas que es un niño al que le cuesta aceptar las críticas y que es muy altivo; que se siente encarcelado en cuanto a su situación familiar; le gustaría apartar a su hermano ya que es quien le controla y no le deja libertad; se siente pequeño e inseguro respecto a los demás; se adapta muy bien a los distintos entornos; y tiene un C.I. superior a 130. 2.
 Pruebas: Para llegar a esta conclusión se sirven de varias pruebas: - La prueba de Machover, en la cual se le pide al niño que dibuje tres figuras. La primera representa cómo se ve identificado sexualmente el niño, entre otros aspectos, como la simetría o la posición, donde cada rasgo es estudiado para definir su personalidad. La segunda figura es la del sexo contrario a la de la primera. La tercera figura que se le pide al niño es la que le representa a él mismo y se refleja la autoestima en relación con los demás, viéndose, él, con un gran deseo de seguridad. 4 - El test de la familia que tiene dos partes, por un lado se pide al niño que dibuje cómo le gustaría que fuese su familia, lo cual es una proyección de sus deseos y, por otro lado, se pide al niño que dibuje a su familia real, lo que servirá para compararlo con el dibujo anterior.
Análisis: En el análisis realizado en un escrito que se pide hacer al niño sobre su familia, añadido en el anexo, se reflejan los siguientes rasgos: - Grafismos que permiten la confusión de letras: A veces los grafismos son tan ambiguos que se confunden unos con otros. - Letras en varios trazos: Cuando para completar una letra se añaden dos o más trazos, estos pueden superponerse o separarse, afectando a la legibilidad. - Omisión de bucles: Sobre todo en las letras “b”, “d”, “h”, “l”, “o”, “r”, “t” y “v”. - Letra atrofiada: Cuando el tamaño de la letra es tan pequeño que no llega a identificarse bien en algunos casos y no siempre en los mismos grafemas. - Angulaciones: Llegan a desaparecer las formas redondeadas de algunas letras hasta el punto que no se puedan identificar. - Formas Hinchadas: Cuando el diámetro de las letras ovaladas es más alto que ancho. - Letras retocadas: Al acabar de escribir la letra, ésta se retoca para mejorarla en algunos casos. 5 - Tamaño desproporcionado de las letras. - Irregularidad en la dimensión: La altura de las letras varía a lo largo del escrito. - Separación irregular entre las palabras: La distancia entre las palabras no es equilibrada, sino irregular. - Palabras apretadas: Apenas existe distancia entre las palabras. - Líneas descendentes. - Espacio irregular entre los renglones: Los renglones se acercan o separan de forma irregular. - Ausencia de márgenes: No se respetan el margen derecho o/ni el izquierdo. - Conjunto sucio: El conjunto del escrito transmite sensación de suciedad, letras corregidas, trazado borroso, etc. - Trazos con una presión excesiva, provocándole una escritura lenta y torpe. - En cuanto a la planificación del texto, no usa signos de puntuación, lo que conlleva la formación de oraciones largas en las cuales mezcla diferentes temas. - Dentro de la construcción de la estructura sintáctica, podemos señalar la separación entre palabras y las ligaduras ente las letras en el uso de la cursiva (lo cual se podría considerar disortografía, que se refiere a la dificultad significativa en la trascripción del código escrito de forma inexacta.) (Este párrafo lo quitaría por estar más abajo). - Comete faltas de ortografía al convertir fonemas a grafemas (por ejemplo en “Ernandec”), - Confunde la “b” con la “v” en “va” y omite la letra “h” por no tener correspondencia fonética, aunque hace uso de ella en rara oca
Resultado de imagen de la disgrafia en niños

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